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<rss version="2.0" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/"><channel><title>Comunista</title><link>http://comunista.blogia.com/</link><description><![CDATA[ Espacio de reflexión del pensamiento comunista, y de revaloración del legado marxista, leninista y de José Carlos Mariátegui 
]]></description><ttl>60</ttl><pubDate>Tue, 12 Aug 2008 10:47:55 -0500</pubDate><generator>http://www.blogia.com</generator><item>
<title>MARX Y MARIATEGUI: CONFLUENCIAS EN LA HISTORIA</title>
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		<description> Por GUSTAVO ESPINOZA M. (*)            &amp;ldquo;Los tiempos pasados, amigo mío, son para nosotros un              ...</description><comments>http://comunista.blogia.com/2007/053101-marx-y-mariategui-confluencias-en-la-historia.php#comments</comments>
	<pubDate>Thu, 31 May 2007 16:23:00 -0500</pubDate>
<category>Historia</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://comunista.blogia.com/upload/20070531222342-jcm.jpg"  class="leftenm" alt="20070531222342-jcm.jpg" /><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText" align="center"><span><strong><font face="Arial" size="5"></font></strong></span></p><p><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><strong> </strong></span><strong><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial"><font size="2">Por GUSTAVO ESPINOZA M. (*)</font></span></strong><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span>           </span></span></em></strong></p><p><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span></span></span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&amp;ldquo;Los tiempos pasados, amigo mío, son para nosotros un</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span>                                                                     </span>libro de siete sellos&amp;rdquo;</span></em></strong><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></strong><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Goethe</span></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Volver a Marx y a Mariátegui es, como decía Goethe, abrir un libro de siete sellos. Pero no porque sus vidas pertenezcan al pasado, sino porque reflejan un mundo ya vivido, que retorna en nuestro tiempo al escenario de nuestras luchas, y asoma como un vigoroso reto para los hombres de hoy, y de mañana. Emprendamos la tarea.<strong></strong></span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span>                 </span></span></em></strong></p><p align="justify"><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span></span></span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Y es que en pocas ocasiones como en ésta -el evento convocado por los <strong>Amigos de Mariátegu</strong>i- surge la posibilidad de abordar un tema poco trabajado en nuestro tiempo: el que vincula las vidas de dos insignes personalidades que -cada uno en su momento, y en su contexto concreto- aportaron creadoramente al pensamiento universal, y hoy asoman cada vez más ligados al destino de nuestros pueblos.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">No se trata de forzar paralelos, ni de caer en la tentación de comparar ni de equilibrar a uno con otro, que son personalidades distintas; sino simplemente de perfilar las confluencias de la historia en un escenario muy vasto, que tiene como telón de fondo el combate de los trabajadores por la liberación y el socialismo.<span>  </span></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Formalmente cabría reconocer, en efecto,<span>  </span>diferencias entre Carlos Marx y José Carlos Mariátegui. Aunque nacieron ambos en el siglo XIX, pertenecieron a épocas distintas. </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El Titán de Tréveris &amp;ndash;la pequeña aldea renana de la Alemania del oeste- nació en 1818, y murió a los 65 años de edad, en 1883, en Londres: En tanto, El Amauta, si bien conoció la vida a partir de 1894, vivió más bien plenamente la primera parte del siglo XX, y falleció antes de cumplir 36 años, en abril de 1930.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx perteneció a una familia ilustrada. Aunque en el transcurso de su vida, y sobre todo en su etapa más creadora, debió afrontar penalidades materiales extremas que sólo alcanzó a vencer gracias a la colaboración solidaria de sus compañeros más cercanos entre los que sobresalió Federico Engels; tuvo notable formación académica que le permitió dominar los temas de la economía, la filosofía, la historia, la política y el derecho. Visitante asiduo de los ambientes universitarios y de las grandes bibliotecas, el autor de &amp;ldquo;El Capital&amp;rdquo; fue realmente un sabio, es decir un hombre de muy amplia cultura, vastos conocimientos, relaciones diversas y producción intelectual calificada. Bien se le podría considerar insuperable en el manejo de los temas cardinales del conocimiento. Nadie, en el Siglo XIX, brilló en el mundo a su altura. Y él mismo en la vastedad de su pensamiento, hizo honor siempre a la vieja sentencia de Terencio: <strong>&amp;ldquo;nada de lo humano, me es ajeno&amp;rdquo;.</strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui, hombre de méritos excepcionales en nuestro continente, tuvo otro origen y dificultades tal vez más profundas que afrontar. Enfermó de niño &amp;ndash;como se sabe- y sufrió los efectos de un mal apabullante que finalmente lo privó de la vida a una edad temprana, cuando sobre su horizonte se erguía una vasta y creadora obra.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui no fue universitario. Antes bien, él mismo se proclamó extra universitario, y hasta anti universitario; porque recusó conscientemente la formación ritual, decimonónica y dogmática que proporcionaba la institución universitaria de su época. Impelido por la circunstancia, buscó obsesivamente la auto formación y se convirtió en el forjador de su propia personalidad y cultura. Abierto al mundo, sin embargo, pudo absorber fragmentos de la realidad europea, y conocer de fuente directa el pensamiento marxista. Identificado con las ideas socialistas desde 1918, pudo leer a Marx en alemán, y estuvo también en su país, entusiasmado por el coraje y arrojo del proletariado, cuyas acciones siguió después desde el Perú.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Aún se recuerda, en efecto, que hincado por un internacionalismo consciente y definido, reseñaría las históricas barricadas de 1923 subrayando un concepto ciertamente novedoso para los peruanos de su época. <strong><em>&amp;ldquo;</em></strong></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><strong><em>Cada uno de los obreros que cae en estos momentos en las calles<span>  </span>de Berlín o en las barricadas de Hamburgo, no cae sólo por la causa del proletariado alemán. Cae también por vuestra causa, compañeros del Perú&amp;rdquo; </em></strong>dijo emocionado la noche del viernes 2 de noviembre de ese año en los amplios salones de las Universidades Populares González Prada.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Más allá de las distancias y de las diferencias, sin embargo, bien puede esbozarse una identidad entre estas figuras de la historia. Y es que si Carlos Marx es considerado hoy <strong>el Hombre del Milenio</strong>, Mariátegui se afirma crecientemente como el más destacado pensador marxista de América en el siglo XX. Ambos, ciertamente, son dos estrellas que brillan con luz propia en el firmamento revolucionario de los pueblos.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Sin complejos, entonces, es bueno que alentemos la idea de subrayar las coincidencias que fluyen de la vida y la obra de estas admirables personalidades, expresiones muy altas del pensamiento humano.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">CUATRO COINCIDENCIAS BASICAS.</span></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Si nos detenemos en el análisis del proceso social, encontraremos que, entre Marx y Mariátegui, existen innegables coincidencias básicas. Nos ocuparemos de cuatro de ellas por considerarlas quizá las más netas y definidas, las que perfilan con mayor claridad, la identificación de estas señeras figuras.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial">1.-</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> Los dos arribaron al dominio del socialismo científico y lo convirtieron en su concepción del mundo y de la vida, en teoría y en doctrina, pero también en guía para la acción.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Como un homenaje a Marx, hoy se considera expresiones sinónimas <strong>Socialismo Científico y Marxismo</strong>. Y es que la vida y la lucha de los pueblos han convertido a ambas, en similares.<span>  </span>Pero hay ciertamente una amplia gama del pensamiento socialista que careció de base científica y que los historiadores les adscribieron diversas denominaciones.<span>  </span>Incluso en El Manifiesto Comunista se habla del &amp;ldquo;socialismo reaccionario&amp;rdquo; considerando como expresión del mismo el llamado socialismo feudal, el socialismo pequeño burgués, y el socialismo alemán. Pero a continuación se distingue también el socialismo burgués o conservador y el socialismo y el comunismo critico, como expresión de <strong><em>&amp;ldquo;las primeras tentativas del proletariado para ahondar directamente en sus intereses de clase&amp;rdquo;.</em></strong></span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Y es que, a lo largo de un prolongado proceso de la historia, el pensamiento socialista no fue una doctrina, sino más bien un ideal. De alguna manera podemos verlo reflejado en la lucha de los oprimidos desde los primeros años de la historia. Espartaco, por ejemplo, simbolizó<span>  </span>este ideal no sólo con su vigorosa rebelión ahogada en sangre, sino también en sus anhelos primarios, pero muy sentidos. Ellos fueron alegóricamente recogidos<span>  </span>en el mensaje que el líder Tracio entregara a un romano, a quien nombrara Legado, encargándole trasmitir su mensaje al soberbio Senado. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Cuenta la leyenda, en efecto, que Espartaco llamó a un anónimo soldado<span>  </span>al que había capturado luego de una batalla, y le dio el Bastón de Marfil pidiéndole que trasmitiera sus palabras. La historia no ha reconstruido el texto aludido, pero Howard Fast da una versión literaria del mismo. Aunque la forma no se corresponda necesariamente con el original, sin duda recoge la esencia del movimiento liberador de los esclavos, fuente inagotable de todas las batallas humanas por la libertad y la justicia. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&amp;ldquo;Diles que ellos enviaron contra nosotros sus cohortes y que nosotros las hemos destruido. Diles que somos esclavos, lo que ellos llaman el instrumentum vocale, la herramienta con voz. Cuéntales lo que nuestras voces dicen. Decimos que el mundo está cansado de ellos, cansado de vuestro podrido Senado y de vuestra podrida Roma. El mundo esta cansado de la riqueza y el esplendor que vosotros habéis succionado de nuestra carne y de nuestros huesos. El mundo está cansado de la canción del látigo&amp;hellip; Esa es la única canción que conocen los romanos&amp;hellip;&amp;rdquo;</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Nosotros -dijo finalmente Espartaco imaginando su victoria- </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&amp;ldquo;Construiremos ciudades mejores, limpias, ciudades sin muros donde la humanidad pueda vivir unida, en paz, y felizmente&amp;rdquo;.</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">De ese modo se expresó desde aquellos años lo que constituye a través de la historia humana el ideal socialista, la idea que permanece y al que se aferran los hombres de nuestro tiempo asqueados ya del régimen de dominación capitalista, que ha tornado inmunda la vida de los hombres y se ha convertido en un verdadero reto para la especia humana.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx y Mariátegui lucharon, sin duda por una sociedad más humana en la que fuera posible conquistar la libertad más plena y el acceso a todas las creaciones de la cultura, el arte y la vida. Un mundo en el que la especie humana pueda vivir unida, en paz, y felizmente.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial">2.-</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> Un segundo elemento a considerar nos lleva a reconocer que tanto Marx como Mariátegui fueron acentuadamente internacionalistas. Tuvieron una visión mundial de la política y no la consideraron nunca encerrada en los estrechos marcos nacionales.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx nació en Alemania, pero vivió en Francia e Inglaterra, considerada como el laboratorio más calificado del capitalismo desarrollado. Y se solidarizó plenamente con la lucha de los trabajadores de todos los países. En sus escritos, habló con frecuencia del proceso político de la vieja<span>  </span>Rusia &amp;ndash;en el que incubó fundadas expectativas-, Polonia, Bélgica. Irlanda, Italia y otros Estados Europeos; pero también La India, China y América. Estados Unidos generó también su atención al extremo que, en un momento y luego de la crisis de la Asociación Internacional de Trabajadores &amp;ndash;la I Internacional-planteó la posibilidad de instalarla en ese país, como una manera de preservarla de las deformaciones que amagaban ya al proletariado europeo de la época, alentadas en el periodo por la prédica anarquista de los bakuninistas.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El interés de Marx por determinados países puede comprenderse desde su posición doctrinaria. Abrigaba, en efecto, la idea que el socialismo como nuevo sistema mundial, sería posible sólo como creación de la Clase Obrera, que se abriría paso a partir del agotamiento de la sociedad capitalista. Dicho de otro modo Marx estaba convencido que para el triunfo del socialismo era indispensable un proletariado fuerte, numeroso, organizado y consciente. Y que esto, sólo podría surgir en el marco de una sociedad capitalista altamente desarrollada. De ahí -anota Ivanov- su interés particular por Londres, &amp;ldquo;emporio comercial e industrial del mundo&amp;rdquo;, donde vivió 33 de sus 40 años de actividad pública. Era allí, en efecto, donde recibía a sus visitantes &amp;ndash;al decir de Pieper- no con saludos, sino con fórmulas económicas.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui, curiosamente, nunca fue a Londres. Su periplo europeo &amp;ndash;tal vez por falta de recursos- estuvo distante de este laboratorio del capitalismo mundial. Buscó más bien otros escenarios: Alemania, Francia y, sobre todo, Italia, en donde más que la producción industrial, brillaba la conciencia obrera emergente que iniciaba sus luchas y su proceso de organización de clase. En la presentación de sus &amp;ldquo;7 Ensayos&amp;rdquo;, consciente de su evolución política, El Amauta diría en forma categórica: <strong><em>&amp;ldquo;He hecho en Europa mi mejor aprendizaje. Y creo que no hay salvación para Indo-América, sin la ciencia y el pensamiento europeos u occidentales&amp;rdquo;.</em></strong></span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Fue ciertamente el sentido internacionalista de su concepción política el que lo llevó a aceptar en 1919 la &amp;ldquo;invitación&amp;rdquo; que le formulara el gobierno de Leguía como una manera de alejarlo de aquí. Lo que el régimen de entonces no intuyó, fue el hecho que Europa, en lugar de alejarlo del Perú, lo acercó a él. Le permitió reflexionar acerca<span>  </span>de nuestra realidad y le abrió nuevos horizontes gracias a los que le fue posible comprender más cabalmente la naturaleza de nuestros problemas. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El tema, sobre todo en las condiciones concretas de nuestro país, puede prestarse a delicadas y aun acaloradas controversias. Hay quienes, en efecto, buscan contraponer internacionalismo y nacionalismo, como si fueran expresiones excluyentes. La maniobra no es nueva. La usó en su momento incluso Haya de la Torre, quien calificó a Mariátegui de &amp;ldquo;europeísta&amp;rdquo; y de ver &amp;ldquo;desde afuera&amp;rdquo; nuestra realidad.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El APRA, como se recuerda, asomó en el escenario nacional en su momento como la &amp;ldquo;versión peruana del socialismo&amp;rdquo;. &amp;ldquo;El marxismo para Europa, y el aprismo para el Perú&amp;rdquo; pareció ser la síntesis del pensamiento de Haya desde los años aurorales del Antiimperialismo y el APRA, y fue la tesis que ofreció<span>  </span>a Zinoviev en los quiméricos sueños del Kuo Ming Tang Latinoamericano, en 1925. En el fondo, generaba una contradicción entre nacionalismo e internacionalismo, como si quien interpretara la realidad nacional, lo hiciera a expensas, y en detrimento de la cultura universal. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Podría considerase esa sutileza del debate como un fenómeno superado. Pero no lo es, por dos razones: porque ahora renace en el Perú un sentimiento nacional definido que toma forma incluso en el plano político; y porque, al mismo tiempo, se alientan en nuestro continente rivalidades de orden nacional, territorial o fronterizo que buscan enfrentar, en nuestra región, a unos países con otros. El tema del internacionalismo, entonces no es figura del pasado. Tiene enorme vigencia.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui, como se recuerda, no consideró contrapuestos estos conceptos. Es más, juzgó que el nacionalismo que en los países desarrollados jugaba un papel chovinista y reaccionario, y que podría incluso<span>  </span>servir de base al fascismo &amp;ndash;como ocurrió realmente en Italia y Alemania y hoy sucede en buena medida en Estados Unidos; en<span>   </span>países dependientes como el nuestro adquiría otro signo y podía<span>  </span>ser incluso revolucionario porque se ligaba a la emancipación nacional, a la afirmación de los valores propios. Esta idea, le permitió precisar mejor el sentido de su política: nacional por su forma, pero internacional por su contenido.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Para entender mejor el mensaje, podríamos referirnos a nuestra propia experiencia con el nacionalismo y sus proyecciones. Veamos, entonces ¿No fue acaso revolucionaria &amp;ndash;dentro de los límites de la Revolución<span>  </span>Democrático Burguesa- la experiencia de Velasco? ¿No podría ser revolucionaria, en las condiciones de hoy, una política que impulsara transformaciones profundas en la estructura de dominación capitalista y ayudara a afirmar la nacionalidad y enfrentar la voracidad imperialista en una circunstancia como la actual cuando las fuerzas del Imperio buscan devorarnos con el modelo Neo Liberal y el TLC? </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Y es que el nacionalismo bien entendido asegura la preservación de los valores propios, los aportes de la cultura nacional, los sentimientos y expectativas de nuestro pueblo Pero no puede contraponerse a la lucha internacional de los trabajadores porque el capitalismo opresor no es un fenómeno peruano, sino mundial. Y la lucha contra él no se constriñe -obviamente- a las fronteras nacionales.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El Perú es un país muy rico en todas las expresiones de la vida humana. Pero, además, tiene historia, antiguas tradiciones, y cultura; que nos pueden llenar de un íntimo y legitimo orgullo nacional. No tenemos que envidiar a otros pueblos, porque no somos menos que ninguno. Pero tampoco somos más que ninguno.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El orgullo nacional no puede llevarnos a incubar ideas de superioridad, con relación a otros pueblos que sufren al igual que nosotros los efectos de la dominación capitalista, que son víctimas de la voracidad y la perfidia de las oligarquías locales y de la expoliadora acción de los Monopolios. Todos quienes vivimos bajo la férula del imperialismo y la clase dominante, tenemos el deber de luchar contra ellos hasta vencer, y afirmar a partir de esa lucha, el diseño de una sociedad mejor en la que desaparezca la opresión capitalista y el trabajo asalariado.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui fue un abanderado neto de esa posición de clase. Y bregó resueltamente por alentar y promover la amistad y la solidaridad entre nuestros pueblos. Y cuando el imperialismo buscó explotar diferencias nacionales entre Estados de la región promoviendo conflictos armados, como ocurrió en su tiempo entre Paraguay y Bolivia, El Amauta dijo:</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&amp;ldquo;El deber de la inteligencia, sobre todo, es en Latinoamérica más que en ningún otro sector del mundo,<span>  </span>el de mantenerse alerta contra toda aventura bélica. Una guerra entre dos países latinoamericanos seria una traición al destino y a la misión del continente. Sólo los intelectuales, que se entretienen en plagiar los nacionalismos europeos pueden mostrarse indiferentes a este deber. Y no por pacifismo sentimental, ni por abstracto humanitarismo que nos toca vigilar contra todo peligro bélico. Es por el interés elemental de vivir prevenidos contra la amenaza de balcanización de nuestra América en provecho de los imperialismo, que se disputan sordamente sus mercados y sus riquezas&amp;rdquo;.</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">¡Cuánta sencillez y cuánta precisión la de nuestro Amauta! ¡Cuánta actualidad tienen sus palabras en nuestro tiempo, cuando comienzan a sonar tambores de guerra en el continente azuzados por el Imperio!</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Estados Unidos, y más precisamente la Administración Bush, traen a nuestras orillas conflictos de orden bélico para alinearnos en &amp;ldquo;ejes&amp;rdquo; en función de los intereses del Gran Capital. Habla por eso ahora de conflictos con Ecuador, de adiestramiento militar agresivo contra el Perú en Bolivia, de la ingerencia venezolana en nuestra política, de las antiguas diferencias con Chile. Cambia el tono, según la ocasión, pero la afirmación del sentido nacionalista de carácter patriotero y chovinista muestra las orejas sin rubor. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Bajo el pretexto de la &amp;ldquo;bandera de la patria&amp;rdquo;, uno de los más caracterizados sicofantes de la burguesía, pidió recientemente que instaláramos bases militares norteamericanas en nuestro suelo; y el gobierno de los Estados Unidos nos envía tropa yanqui que está ya en el Perú y permanecerá en actividades de orden bélico hasta el próximo 30 de septiembre. ¿Para encubrir eso sirve la prédica chovinista?</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Para enfrentar esa política, debemos afirmar el internacionalismo de Mariátegui, que fue también el de Marx, y que es finalmente el internacionalismo revolucionario del proletariado que no tiene odios nacionales sino la voluntad suprema de hacer justicia en su propio país acabando con los privilegios de clase de los explotadores, al margen de cuál fuera su nacionalidad.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Debemos decir sin ambages, que nuestros enemigos no son &amp;ndash;ni serán nunca- los trabajadores de otros países, sino los explotadores del nuestro y de los demás. Porque la lucha no es entre Estados, sino entre clases. Una guerra justificable, entonces, no será nunca la que enfrente a países y pueblos hermanos, sino a clases opuestas.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Esto debieran tenerlo muy en cuenta sobre todo quienes se sienten comunistas, dicen serlo, o aspiran a llegar a ese nivel de definición humana porque Marx diferenciaba a los comunistas del resto del proletarios en una sola cosa: <strong><em>&amp;ldquo;los comunistas &amp;ndash;decía- no se distinguen<span>  </span>de los demás partidos proletarios más que en esto: en que destacan y reivindican siempre, en todas y cada una de las acciones nacionales proletarias, los intereses comunes y peculiares de todo el proletariado, independientemente de su nacionalidad, y en que, cualquiera que sea la etapa histórica en que se mueva la lucha entre el proletariado y la burguesía, mantienen siempre el interés del movimiento enfocado en su conjunto&amp;rdquo;</em></strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial">3)</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> Marx y Mariátegui se definieron con meridiana claridad en torno al tema de la Revolución Social como un fenómeno orientado a cambiar de raíz la estructura de dominación de la sociedad. El tema de la Revolución como fenómeno político nos retrotrae a un antiguo debate: la contraposición -que puede ser verdadera o falsa- entre reforma y revolución.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Desde los primeros socialistas hubo quienes desestimaron la idea de cambios radicales en la sociedad. Unos los consideraron inviables, utópicos, imposibles, inevitablemente destinados a la derrota. Otros, simplemente los juzgaron innecesarios.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Para los primeros, tentar un cambio radical, lucía inútil. Era algo así como un reto imposible, que no podía emprenderse por estéril. Para los segundos, era mejor impulsar cambios breves, pequeños, destinados a mejorar gradualmente la condición de los trabajadores en el marco de la sociedad capitalista. En otras palabras, resultaba mejor promover &amp;ldquo;reformas&amp;rdquo; que pudieran perfeccionar &amp;ndash;podríamos decir, embellecer- la sociedad capitalista, en lugar de demolerla. </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Estos fueron los reformistas.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx luchó firmemente contra quienes levantaron la bandera de las reformas juzgándolos inoperantes y utópicos. Llamó a tomar distancia de ellos de un modo definido y claro. Y por eso alentó y promovió la organización independiente de los comunistas, la lucha revolucionaria del proletariado y el asalto al Poder. Alentó entonces, la Revolución.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">&amp;ldquo;La Revolución no sólo es necesaria &amp;ndash;dijo Marx en La Ideología Alemana- porque la clase dominante no puede ser derrocada de otro modo, sino también porque únicamente por medio de una revolución logrará la clase que derriba salir del cieno en que está hundida y volverse capaz de fundir la sociedad sobre nuevas bases&amp;rdquo;</span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Y Mariátegui siguió escrupulosamente el mismo derrotero. No sólo polemizó abiertamente con Henri de Man, el más caracterizado exponente del socialismo reformista europeo de su tiempo, sino que se enfrentó a todas las variantes del reformismo incluso en su propio entorno. No hay que olvidar, en efecto, que tomó distancia del grupo de Luciano Castillo en el marco de los debates referidos al tema. Mariátegui fue partidario de la revolución social, y no afincó ilusión alguna en la posibilidad de<span>  </span>cambiar la sociedad a través de reformas. Pero tuvo una idea clara de lo que era una Revolución.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Una Revolución -dijo- <strong><em>&amp;ldquo;no es un golpe de estado, no es una insurrección, no es una de aquellas cosas que aquí llamamos revolución. Una revolución no se cumple sino en muchos años. Y con frecuencia tiene periodos alternados de predominio de las fuerzas revolucionarias, y de predominio de las fuerzas contrarrevolucionarias&amp;rdquo;. &amp;ldquo;La idea de la Revolución &amp;ndash;insistió Mariátegui- es lo que ha salvado al proletariado del rebajamiento&amp;rdquo;.</em></strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Hay que advertir, sin embargo, el peligro de una deformación. No es malo <strong><em>per sé</em></strong><em> </em>luchar en el marco de la sociedad capitalista por reformas o cambios que mejoren la vida o la situación de los explotados. Hay que defenderse más bien de la idea de que esa lucha es el camino y la solución a los problemas de los trabajadores; y que agota, por tanto, el programa estratégico del proletariado.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">En otras palabras, la lucha por las reformas no supone en ningún caso la renuncia al trabajo por la revolución, por el cambio radical y profundo de las relaciones de producción. Las reformas pueden acelerar la revolución, o retrasarla; pero en ningún caso, reemplazarla.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El tema se vincula adicionalmente a otro debate: cuando hablamos de un cambio radical -y violento- de la sociedad ¿estamos hablando siempre y en todos los casos, de formas armadas de lucha, de enfrentamientos físicos y materiales entre personas y de derramamiento de sangre? Ciertamente que no. Un cambio radical implica un cambio desde la raíz, es decir, desde la base misma de la sociedad. Marx lo dijo en su tiempo: <strong><em>&amp;ldquo;Ser radical, es comprender la raíz de las cosas&amp;rdquo;.</em></strong> Pero la idea de un cambio violento no implica necesariamente que éste se haga con métodos violentos. Significa sí que se procese de un modo ágil y rápido. Pero, sobre todo, desde posiciones de fuerza.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">En el fondo, el tema tiene que ver con otra discusión de largo aliento: la existencia de las clases, la lucha entre ellas y la llamada dictadura del proletariado, que sonroja a ciertos reformistas y escarapela el cuerpo a los oportunistas de todo pelaje, no obstante ser simplemente la democracia popular más amplia.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Hoy hay quienes afirman temerariamente que la globalización capitalista ha atenuado, cuando no desaparecido, la existencia de las clases y la lucha entre ellas Como una manera de fundamentar el concepto, se han valido de argumentos supuestamente &amp;ldquo;universales&amp;rdquo;. Han dicho, por ejemplo, que fenómenos como la contaminación ambiental, el recalentamiento planetario, las catástrofes naturales o la falta de agua, existen &amp;ldquo;al margen de las clases&amp;rdquo; y &amp;ldquo;afectan a todos&amp;rdquo; independientemente de la clase a la que pertenezcan. Son problemas, dicen, que trascienden la lucha de clases, y la superan.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Y eso, es rigurosamente falso. La contaminación ambiental no la generan los pueblos ni los trabajadores, sino los grandes consorcios industriales y mineros empeñados en succionar la riqueza de la tierra sin escatimar medios para lograrlo. En nuestro país, por ejemplo, es un hecho conocido que el centro metalúrgico de La Oroya está contaminado en extremo debido a las operaciones de la minera Doe Run. Hoy, allí, el 96% de los niños menores de 11 años tienen los pulmones atravesados por plomo ¿Es esto responsabilidad de los trabajadores, o de la empresa imperialista, expoliadora en esencia a la que el estado capitalista, además, de manera cómplice la libera de compromisos de protección al medio ambiente?</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El recalentamiento global ¿no es acaso consecuencia directa de la ampliación del hueco de la atmósfera -hoy más grande que el territorio de Canadá- y del debilitamiento de la capa de ozono que se produce precisamente por la contaminación ambiental y el uso de productos que dañan la naturaleza y el eco sistema? ¿Acaso no es sabido que las catástrofes naturales como las ocurridas en los últimos años en Indonesia y en los Estados Unidos, son la consecuencia natural de las agresiones hechas a la ecología? Y la falta de agua &amp;ndash;los deshielos del ártico y de las zonas nevadas- ¿no son acaso otra cosa sino una consecuencia del recalentamiento global?</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Las grandes empresas, el gran capital, los monopolios, desarrollan una política de expoliación y contaminación que afecta a toda la humanidad y llevan al globo terráqueo al borde de su destrucción. Luchar en defensa de la ecología y el medio ambiente, por la protección de los recursos naturales y de la bio diversidad no sólo es una exigencia legítima sino también una manera calificada de desarrollar la lucha de clases defendiendo los intereses de los pueblos y enfrentando la ofensiva del capital.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">La lucha de clases no fue por cierto una maquiavélica invención del socialismo. Y no es tampoco un fenómeno pasajero que puede evaporarse como el agua sometida al calor extremo. La lucha de clases es una realidad vigente en el plano interno de cada país y en el escenario de nuestro tiempo. Y se expresa de manera dramática en los índices de miseria, desnutrición, abandono, atraso social, analfabetismo y otras lacras. Pero también en la política esquilmadora y agresiva del imperialismo contra los pueblos, en la guerra de Irak, en el suelo Afgano, en el bloqueo a Cuba, en el exterminio del pueblo Palestino, en los ataques a Hugo Chávez, en la campaña contra Ecuador y Bolivia. </span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial"></span><span style="font-size: 14pt; font-family: Arial">4)</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> El cuarto elemento común entre las personalidades que abordamos es su identificación plena y absoluta con la lucha social. Carlos Marx fue ciertamente un teórico notable, pero fue al mismo tiempo un activista revolucionario de extraordinaria calidad. Consciente de la certeza de sus ideas, no se limitó a formularlas sino que trabajó por ellas activamente en la lucha concreta de los trabajadores.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Tenía 24 años cuando emprendió la tarea de divulgar sus concepciones fundamentales publicando la célebre &amp;ldquo;Gaceta del Rin, que tuvo corta duración, pero que desempeñó un rol de excepcional importancia en la tarea de afirmar ideas de clase en la cabeza de los trabajadores. Y 30 años cuando, cuando vinculado ya a Federico Engels, entregó &amp;ldquo;El Manifiesto del Partido Comunista&amp;rdquo;, publicado en febrero de 1848. Hay que subrayar, sin embargo, que en todo ese periodo, el vínculo de Marx con la lucha del proletariado estuvo signado por el proceso de la historia.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Recordemos, en efecto, que la Revolución Francesa de 1789 tuvo un periodo histórico muy corto y acabó anegada en sangre, envuelta en las vicisitudes del gobierno del Terror de Robespierre, las intrigas de José Fouché, y los afanes conspirativos del Directorio y Bonaparte. La etapa más convulsa -post revolucionaria- se desarrolló en Francia entre 1796 y 1815. Los estertores de la etapa concluyeron ese año con el retorno de los Borbones al trono de París bajo la forma de una monarquía constitucional. La realeza fue repuesta en sus funciones luego del Congreso de Viena, y ello permitió comprobar que los desterrados de Coblenza, al decir de los críticos de la época, en sus años de destierro nada habían aprendido, y nada habían olvidado. La dulce Francia volvió a los años dorados de la corte, pero el proletariado persistió impetuoso en la lucha por una sociedad mejor.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Una contradicción de esa magnitud entre los intereses de unos y de otros, no podía resolverse sino a través de la fuerza. Y ella se abrió paso a partir de la constante agitación social vivida sobre todo entre 1842 y 1848. Ella no ocurrió sólo en el antiguo territorio de los Galos, sino también en la Germania. De ese modo, Francia y Alemania vivieron una etapa convulsa que permitió cambios súbitos en la conducción del Estado. En el centro de ese proceso estuvo la Revolución de 1848 que, desde París, finalmente restauró La República y puso el Poder en manos de la burguesía.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Fue esa una etapa de complejas luchas en las que el proletariado buscó afanosamente abrir paso a demandas legítimas en el marco de una crisis profunda que asoló el viejo continente. La hambruna extendida generó agudas tensiones internas, pero también conflictos de frontera entre diversos Estados. Revoluciones y guerras asomaron en el escenario dando la impresión de un inminente estallido de proporciones colosales. Las grandes capitales de los países capitalistas vieron muy de cerca distintas expresiones de la lucha de clases al extremo que Flaubert pronosticaba que, a la cabeza del Imperio Otomano, Constantinopla se convertiría en los próximos cien años en la capital del mundo.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx y Engels, actores del proceso, se involucraron abiertamente en la acción de los pueblos insurgentes, pero sobre todo en las luchas de los campesinos y los obreros empeñados en forjar un nuevo orden social. En ese contexto, la represión desplegada por la Clase Dominante, no se hizo esperar. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx fue obligado a abandonar Francia en tanto que Engels tomó las armas para participar en las revueltas de la época. Entre 1848 y 1851, cuando resonaban en el viejo continentes las solemnes profecías del Manifiesto Comunista las masas combatían en las condiciones más adversas<span>  </span>haciendo frente a una brutal represión. Expresión nítida de ella fue sin duda el Proceso a los Comunistas de Colonia, de 1852, incoado originalmente contra Marx y sus colaboradores más inmediatos. Fue esa la primera experiencia en el mundo de un supuesto &amp;ldquo;complot comunista&amp;rdquo;. 75 años más tarde, en junio de 1927, la teoría del &amp;ldquo;complot comunista&amp;rdquo; fue usada por primera vez en el Perú contra José Carlos Mariátegui y sus compañeros.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">La actitud de Marx ante el Proceso a los 11 comunistas de Colonia y la de posición de Mariátegui ante el presunto complot comunista del 27, fue muy parecida. Marx puso en evidencia el carácter deleznable de las acusaciones contra sus compañeros. Y Mariátegui hizo exactamente lo mismo en una recordada carta redactada desde el Hospital Militar de San Bartolomé, donde fuera transitoriamente confinado. Allí, como se recuerda, aprovechó para desmentir el infundido del Ministerio de Gobierno de entonces subrayando si distancia de <strong><em>&amp;ldquo;todo género de complots criollos de los que aquí puede producir todavía la vieja tradición de las conspiraciones. La palabra revolución tiene otra acepción y otro sentido&amp;rdquo;</em></strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx y Mariátegui tuvieron en muy alta estima, sin duda, el papel de la Clase Obrera como la fuerza revolucionaria como excelencia y constructora de la nueva sociedad. Ella, decía el autor de &amp;ldquo;El Manifiesto&amp;rdquo; <strong><em>&amp;ldquo;no puede emanciparse ya de la clase que la explota y oprime, de la burguesía, sin al mismo tiempo emancipar para siempre y por entero a la sociedad de la explotación y la opresión&amp;rdquo;.</em></strong> El Proletariado era, en esa concepción, la garantía de la victoria, y del futuro.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">El papel del proletariado fue subrayado con meridiana claridad por Mariátegui en su &amp;ldquo;Defensa del Marxismo. <strong><em>&amp;ldquo;No creemos &amp;ndash;dijo- que la empresa de crear un nuevo orden social incumba a una amorfa masa de parias y de oprimidos guiada por evangélicos predicadores del bien. La energía revolucionaria del socialismo no se alimenta de compasión ni de envidia. En la lucha de clases, donde residen todos los elementos de lo sublime y lo heroico de su ascensión, el proletariado debe elevarse a una moral de productores&amp;rdquo;.</em></strong> <strong><em>&amp;ldquo;El proletariado -añadió- no ingresa en la historia política sino como clase social; en el instante en que descubre su misión de edificar, con los elementos allegados por el esfuerzo humano, moral o amoral, justo o injusto, un orden social superior&amp;rdquo;</em></strong></span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><span> </span></span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Fueron similares, entonces las opiniones de Marx y de Mariátegui en torno a la Clase Obrera, a su papel en el proceso social, a su organización política y a sus luchas, a sus tareas esenciales y a sus formas de acción. También, ciertamente en el análisis de la perspectiva del movimiento, cuando, finalmente, sea destruida la sociedad de la opresión y emerja sobre bases firmes un orden social nuevo y más justo.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">COINCIDENCIAS PUNTUALES</span></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Los otros elementos, fluyen del estudio de ambas vidas. Curiosamente, Marx y Mariátegui fueron periodistas desde una muy temprana edad. Mientras el primero publicó muy joven la Gaceta del Rin y después los Anales Franco Prusianos; el segundo edito en nuestro país primero Nuestra Epoca y luego La Razón -que hoy usurpa el diario de La Mafia-. Y después Amauta y Labor. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span> </p><p style="margin: 0cm 0cm 0pt" class="MsoBodyText2" align="justify"><span><font face="Arial" size="2">Ambos<span>  </span>escribieron numerosas obras, no todas las cuales fueron publicadas en el transcurso de sus vidas. Estudios sociales, políticos y económicos, análisis de la realidad nacional y mundial. Fueron escritores brillantes en su tiempo. Y aportaron ideas<span>  </span>acordes a los intereses de los pueblos. Por eso la mayoría de sus obras fueron entregadas al conocimiento del mundo por sus seguidores &amp;ndash;que suman millones- en diversas latitudes del planeta.</font></span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Los dos buscaron trabajar por la organización del proletariado creando estructuras representativas de movimiento obrero en todos sus niveles. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Pero al mismo tiempo, se solidarizaron con sus luchas y participaron en ellas porque fueron combatientes de clase y no apoltronados dirigentes. </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">También buscaron. Por eso, dar luz política al proletariado alumbrando estructuras partidarias que cumplieron una función vital en su momento. No capturaron puestos dirigentes para quedarse en ellos, sino que se valieron de su lugar en la batalla de clase para servir la causa de los pueblos.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Sufrieron, en ese esfuerzo, el rigor de la lucha de clases, y fueron víctimas no sólo de la agresión económica del capital, sino además, de la represalia brutal de los regímenes a los que debieron enfrentar en condiciones adversas.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx legó una hermosa herencia al proletariado mundial. Y Mariátegui hizo lo propio con relación al movimiento obrero y revolucionario peruano y latinoamericano.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Los dos, en suma, fueron soñadores, y nos permiten recordar ahora en su memoria la hermosa frase de Anatole France: <strong><em>&amp;ldquo;sin los soñadores, la humanidad viviría aún en las cavernas&amp;rdquo; </em></strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Marx murió en 1883, cuando en el mundo el capitalismo salía de una de sus crisis periódicas y alcanzaba una relativa estabilización que se quebraría después, en el nuevo siglo. Mariátegui nació en 1894 y adquirió plena conciencia política con la Revolución Rusa, fenómeno histórico de incalculable valor y cuyos 90 años celebraremos también<span>  </span>en nuestro país dignamente.</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Mariátegui siempre se sintió profundamente influido por el pensamiento Marxista. Por eso, en su polémica con Henri de Man no trepidó en subrayar<strong><em>: &amp;ldquo;Marx está vivo en la lucha que por la realización del socialismo, libran en el mundo innumerables muchedumbres, animadas por su doctrina&amp;rdquo;.</em></strong></span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Muchas gracias </span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Lima, 23 de mayo del 2007</span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p><p align="justify"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"></span><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">(*) Secretario General de la Asociación Amigos de Mariátegui </span></em></strong><strong><em><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">(Casa Mariátegui) y miembro del Colectivo de Dirección de Nuestra Bandera. (www.nuestra-bandera.com)</span></em></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"> </span></p>	
]]></content:encoded>
</item><item>
<title>Reflexiones para el debate</title>
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		<description>                EL MARXISMO LENINISMO EN AMÉRICA LATINAPor Pável Blanco CabreraExponemos estas ideas por invitación de la Cátedra Libertador Sim&amp;oa...</description><comments>http://comunista.blogia.com/2007/052501-reflexiones-para-el-debate.php#comments</comments>
	<pubDate>Fri, 25 May 2007 15:59:00 -0500</pubDate>
<category>Ideología</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://comunista.blogia.com/upload/20070525220238-marxengelsfinal2.jpg"  class="right" alt="20070525220238-marxengelsfinal2.jpg" /><table border="0" cellspacing="0" cellpadding="5" width="550"><tbody><tr><th align="left" scope="row"><p class="MsoNormal" align="center"><strong><span style="font-family: Arial">                EL MARXISMO LENINISMO EN AMÉRICA LATINA</span></strong><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><br /><strong>Por Pável Blanco Cabrera</strong></span></p></th></tr></tbody></table><p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial">Exponemos estas ideas por invitación de la Cátedra Libertador Simón Bolívar, aquí en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México, donde las ideas revolucionarias volvieron por sus propios pies en 1999 durante la huelga universitaria que freno la privatización de la educación superior.<br /><br />En Diciembre de 1991 fue disuelta la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, la bandera roja con la hoz y el martillo fue arriada del Kremlin, Fukuyama pregono el fin de la historia y las ideologías y Bush proclamo un nuevo orden mundial, un IV Reich global. Alguien escribió en esos años, que en Copilco y Coyoacán, el antaño cinturón rojo, al amanecer aparecían abandonadas en las esquinas pilas de libros; justo es decir  que no solo de marxismo, pues los escombros del Muro de Berlín sofocaron momentáneamente a todo el pensamiento critico. Algunos de esos miles textos aparecerían en las librerías de segunda a precios devaluados.<br /><br />Los que eran niños cuando la crisis del socialismo, el retroceso temporal en Europa Oriental y el curso contrarrevolucionario que afecto a la humanidad en su conjunto; aquellos que tenían entre 8 y 15 años son los que en 99 pintaron de pueblo la UNAM y durante 9 meses desbordaron la dignidad estudiantil contra el neoliberalismo; esa generación a la que Tatcher, Bush, Fukuyama, Octavio Paz y la Revista Vuelta, condenaron a vivir bajo el pensamiento único, a ser la generación X, los sumisos, los obedientes, son los mismos que vaciaron en  las librerías de Donceles los anaqueles con los libros de Marx, Engels, Lenin, más también de Bakunin, los que en las guardias discutían y soñaban con otro mundo posible, lo que en los Reclusorios en círculos de estudio, en las calles con su rebeldía mostraron que las ideas rebeldes y revolucionarias aún tienen mucho que hacer en la lucha contra este sistema capitalista, responsable de la explotación y la injusticia.<br /><br />Decimos esto, aquí en la UNAM, que parió esa hermosa rebelión estudiantil del 99, para dejar claro que el marxismo-leninismo no es una pieza de museo, un objeto de estudio de la arqueología, sino que es un instrumento necesario para la emancipación de los trabajadores y de la humanidad.<br /><br />*****<br /><br />Entrando ya al tema; cuando decimos marxismo-leninismo nos referimos a la ideología del proletariado, a la teoría y práctica de la revolución socialista, a la práctica política de los comunistas, los revolucionarios, los movimientos de liberación nacional y social.</span></p><p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><span style="font-size: 10pt; font-family: Arial"><br />No es nuestro terreno el de la especulación, nuestra historia tiene virtudes y también tiene errores, pero posee la dignidad de la realidad inmediata, que es como Lenin llamaba a la práctica. Es el accionar voluntario y organizado de mujeres y hombres, no por ellos sino por todos, a los que solo detuvo la muerte, porque ni la prisión pudo encarcelarlos.<br /><br />El marxismo-leninismo es como posición de clase una concepción del mundo que al mismo tiempo intenta transformar las condiciones existentes de vida para que el hombre supere su prehistoria.<br /><br />Como se conoce la concepción materialista de la historia se expresa ya abiertamente en el Manifiesto del Partido Comunista, publicado en 1848 bajo la redacción de Marx y Engels, en el que se preconiza la lucha de clases como motor de la historia, se van explicando los modos de producción y las contradicciones antagónicas entre explotados y explotadores, entre oprimidos y opresores, hasta llegar al sistema capitalista, modo de producción que simplifica la contradicción a burgueses y proletarios; se señala al mismo tiempo que el proletariado enterrara a la burguesía no solo para emanciparse, sino para emancipar al conjunto de la humanidad, es decir no se trata de cambiar de amo sino que una página nueva de la humanidad se escribirá en temas fundamentales, como por ejemplo el papel del Estado -que como demuestran Engels y Lenin no ha existido siempre sino que viene al mundo con la división de clases-, pues bien  este se ira extinguiendo hasta desaparecer como maquina burocrático-represiva para garantizar el dominio de clase. También Carlos Marx y Engels advierten que cuando una clase no triunfa sobre otra entonces puede venir el hundimiento, la barbarie.<br /><br />Lenin continúo desarrollando la teoría y la práctica consecuente del marxismo, rescatándolo de las deformaciones a que lo sometían en la II Internacional. El marxismo en duro combate contra el oportunismo siempre, en ese caso con una tendencia que primero suscribió Eduard Bernstein y después el propio Karl Kautsky, que bajo la ilusión del aumento electoral de la socialdemocracia sostuvieron que con las reformas se puede avanzar y que la revolución es innecesaria. El momento de descomposición abierta y que Lenin refuto duramente fue la cuestión de la Primera Guerra Mundial, en la que la II Internacional planteo la posición chauvinista de que los trabajadores hicieran causa común con sus burguesías y se mataran entre si con sus hermanos de clase de otras nacionalidades. Eso lleva a Lenin a plantear que hay que quitarse la ropa sucia y ponerse la nueva, por eso los bolcheviques se llaman desde Abril de 1917 Partido Comunista, y como se sabe son los promotores y protagonistas de la Revolución Socialista de Octubre.<br /><br />La recepción de estas ideas en América Latina se da a partir de 1864, cuando el periódico El Socialista, de México, reimprime la traducción del Manifiesto Comunista que en 1872 se había publicado en Madrid.<br /><br />Ya para 1895 el argentino Juan B. Busto inicia la traducción al español del Primer tomo del Capital y sucesivamente se van conformando en Argentina, México, Uruguay, Brasil, círculos, periódicos y hasta partidos que de una u otra manera suscriben algunos elementos del marxismo.<br /><br />Pero para América Latina aplica lo que escribió el secretario general del Partido Comunista de China Mao Tse Tung, fueron las salvas de la Revolución de Octubre las que trajeron el marxismo-leninismo.<br /><br />Con la revolución rusa triunfante se generaron las condiciones para organizar la Internacional Comunista o III Internacional, que fue un centro organizador de los revolucionarios proletarios y que dinamizo la creación de partidos comunistas, en 1918 el de Argentina, en 1919 el de México, en 1922 el de Brasil, lo que fue masificando las ideas del marxismo-leninismo con variadas actividades, como los periódicos, las revistas teóricas, las campañas políticas, las editoras y la distribución de libros editados en nuestras lenguas en otras latitudes.<br /><br />Por supuesto no es una recepción mecánica, pues se enriquece con ricas aportaciones. Ya en la Primera Conferencia Comunista Latinoamericana, la ponencia peruana redactada por José Carlos Mariategui esta planteando el tema de los pueblos indios, la que es fuertemente debatida por el argentino Vittorio Codovilla. No solo para ese momento, lo que Mariategui plantea es la creación heroica, el aporte que no sea calca ni copia. En otros momentos también brillaran las luces de Víctor Manuel Gutiérrez, Ernesto Che Guevara, Fidel Castro, Rodney Arismendi y las contribuciones colectivas de los  Partidos Comunistas, del Brasileño, colombiano, venezolano, chileno.<br /><br />En el terreno de la cultura ayer pero también hoy bajo la bandera del marxismo-leninismo están aportaciones que enriquecen nuestra lucha continental, desde los murales de Diego Rivera y David Alfaro Siqueiros, hasta el trabajo actual de las Brigadas Ramona Parra; desde el Canto General de Pablo Neruda, bella historia de la lucha de nuestros pueblos a las creaciones magistrales del arquitecto Oscar Niemeyer.<br />En el terreno de las ideas y la política veamos rápidamente los siguientes aspectos.<br /><br /><strong>El marxismo-leninismo y la unidad latinoamericana<br /></strong>En opinión de los revolucionarios el subdesarrollo de nuestros pueblos es producto del saqueo indiscriminado del imperialismo, de la explotación directa, de la deuda externa. En el cono sur, Gilberto Vieira, entonces secretario general del Partido Comunista Colombiano planteo un debate con el famoso articulo de Marx intitulado Bolívar y Ponte, donde reivindica las ideas del libertador y sostiene que no hay contradicción entre ser marxista-leninista y bolivariano, como no la hay entre ser internacionalista y patriota, en ese debate también influyo la posición del PC de Venezuela. Se abrió camino a levantar junto con el pueblo la bandera de Bolívar como bandera antimperialista, rescatando las tradiciones de lucha de los independentistas del Siglo XIX. Inclusive la Conferencia de los partidos comunistas y obreros de América Latina que se reunió en La Habana en ocasión de los 150 años de la Batalla de Ayacucho hizo esa reivindicación y llamo a luchar por la segunda y definitiva independencia de nuestros pueblos.<br /><br />Señalamos este debate porque siempre se acusa al marxismo-leninismo del dogmatismo, de seguir al pie de la letra el instructivo, pero con Lenin decimos que el marxismo es una guía para la acción, no un recetario.<br /><br />Recuperar a Bolívar fue un acto de justicia histórica y permitió que se gestaran movimientos como el que hoy sacude Venezuela, Bolivia e inclusive Colombia donde un Ejército del Pueblo, las FARC, confronta a la oligarquía y presenta al pueblo una salida democrática y popular al largo conflicto sociopolítico.<br /><br /><strong>Frentes y alianzas dinamizados desde el marxismo-leninismo<br /></strong>La lucha por la unidad de los de abajo, de la clase obrera con los oprimidos, explotados y despojados es una preocupación constante. En 1935 después del Informe de Jorge Dimitrov al VII Congreso de la Internacional Comunista, se avanzo mucho en esa tarea, pero también se cometieron deformaciones imperdonables, errores históricos que retrasan las tareas emancipatorias.<br /><br />Jorge Dimitrov, un héroe que con dignidad se comporto en los tribunales nazis, expone la justa tesis de que para derrotar al fascismo es necesario un frente muy amplio. Pero la lucha contra el fascismo pasó, el fascismo fue derrotado y en Berlín el Ejército Rojo ondeo la bandera con la hoz y el martillo.<br /><br />De manera mecánica, sin tomar en cuenta el cuadro histórico, ni estudiar el desarrollo de las clases sociales, ni la reestructuración capitalista, se mantuvo una política frentista, no digamos de colaboración de clases, sino de subordinación de la clase obrera a la burguesía, a la que se asignaba el rol fundamental en tales frentes. Una tarea central del marxismo-leninismo que es la independencia política de la clase obrera quedo anulada.<br /><br />Por ejemplo en México se confundió una tendencia de concentración y centralización del capital que ocupaba un fuerte sector estatal de la economía para desarrollar a la burguesía y la infraestructura que esta necesitaba en todo el territorio, con la idea de que significaba una manifestación antimperialista de la llamada burguesía nacional. Es claro que bajo tal premisa los errores de estrategia y táctica serian graves, como lo fueron.<br /><br />Por ello es importante que también en México con la VI Declaración de la Selva Lacandona del EZLN nuevas coordenadas para construir la unidad se planteen, esto es abajo y a la izquierda, clase contra clase.<br /><br />Producto también de las deformaciones frentistas es en la actualidad la subordinación que se da en varios países a una &amp;ldquo;izquierda&amp;rdquo; que aplica el neoliberalismo y las políticas imperialistas sin rubor.<br /><br /><strong>Los pueblos indios y el marxismo-leninismo, una cuestión clave en América<br /></strong>Antes ya citamos a Mariategui. Él esta llamando la atención en un continente como el nuestro, donde la conquista dejo heridas sangrantes abiertas, donde el exterminio fue brutal a mirar y aprender el problema del indio en nuevos términos, no considerarlo abstractamente como problema étnico o moral, sino &amp;ldquo;concretamente como problema social, económico y político&amp;rdquo;. En los Siete ensayos para la interpretación de la realidad peruana esta presente ese planteamiento, que fue olvidándose, hay que reconocerlo autocríticamente, recuperado en el planteamiento del pueblo de Cuba a los pueblos del mundo conocido como la II Declaración de la Habana y puesto ya como ineludible por la rebelión zapatista de 1994.<br /><br />Hoy los pueblos indios de México protagonizan un movimiento anticapitalista claro, que plantea la reapropiación de la tierra y la apropiación por parte de los trabajadores de los medios de la producción. Para el marxismo-leninismo, para los comunistas reconocer sus derechos, reivindicaciones y su papel central en la rebelión nacional anticapitalista no puede esperar ya más, la autocrítica tampoco. Entenderlos no solo con las categorías de explotación y lucha de clases,  sino en sus formas de resistencia, como pueblos, con sus formas autónomas de decidir.<br /><br /><strong>La Revolución Cubana y la II Declaración de la Habana<br /></strong>El triunfo el primero de Enero de 1959 del pueblo cubano y el Ejército Rebelde sacudió al marxismo-leninismo y destruyo algunos fatalismos levantados en su nombre, en primer lugar el de la imposibilidad del triunfo revolucionario en el hemisferio occidental, en el área de influencia del imperialismo norteamericano.<br /><br />Cuando en 1961 el pueblo proclamo el carácter socialista de la revolución y el imperialismo se lanzo con su fuerza mercenaria, en 72 horas se le derroto. La invencibilidad del imperialismo quedo hecha añicos, y el pueblo de Vietnam lo confirmaría.<br /><br />En 1962 como fresca respuesta al reformismo la II Declaración de la Habana, que articulo un movimiento continental liberador y que replanteo lo evidente, el deber de los revolucionarios es hacer la revolución. Sobre ella el Che escribió:<br /><br />La Segunda Declaración de La Habana es una guía para el proletariado, el campesinado y los intelectuales revolucionarios de América; nuestra propia actitud será guía permanente. Debemos ser dignos de ese lugar que tenemos, debemos trabajar todos los días pensando en nuestra América y fortalecer más y más las bases de nuestro estado, su organización económica y su desarrollo político, para poder también, al mismo tiempo que nos superamos internamente, convencer más y más a los pueblos de América de la posibilidad práctica de iniciar el camino del desarrollo socialista, en la etapa actual de correlación de fuerzas internacionales.<br /><br />Ese documento es una contribución brillante que enriquece el marxismo-leninismo, y es justamente conocida como el Manifiesto Comunista de América Latina.<br /><br />La Revolución Cubana también muestra el rol de los estudiantes, su papel decidido y decisivo.<br /><br />*****<br /><br />Hoy el marxismo-leninismo en América Latina tiene su rol, sus tareas, como ciencia de la historia, como acumulación de experiencias en la larga lucha por el socialismo, por la emancipación y la liberación.<br /><br />En México su contribución es reconocida.<br /><br />Veamos por ejemplo lo que en el contexto de La Otra Campaña, una forma para cumplir La VI Declaración de la Selva Lacandona, plantea el Subcomandante Insurgente Marcos, jefe militar del EZLN, sobre la vigencia de Lenin:<br /><br />Lenin resolvió de una forma acertada tres de los grandes retos que tienen aquellos que quieren transformar la realidad en la que estamos. Una, la producción teórica, la teoría y la discusión y el debate con las ideas de los que están arriba; otra, el análisis concreto con esos elementos teóricos, el análisis de la realidad en la que uno está luchando; y la tercera, que es la más difícil para quienes empiezan a agarrar las herramientas de la teoría y del análisis concreto, que es la práctica, la lucha. Hay más aspectos en la vida de un luchador, de alguien que quiere transformar, que tienen que ver con el corazón, con la cultura, con el estudio de las ciencias y las artes, con el humor, con las relaciones interpersonales. Pero esas tres primeras, el análisis y la discusión y el debate teóricos; el análisis concreto y también la práctica, la lucha; Lenin es un referente que viene a pelo con lo que está pasando ahora en nuestro país.<br /><br />En La Otra Campaña participamos los comunistas. Fue el marxismo-leninismo lo que nos llevo a ser adherentes. Y como no si soplan los vientos de la rebelión nacional y se planta bandera firme en el anticapitalismo, en la lucha contra este sistema que nos explota, nos despoja, nos reprime y nos desprecia.<br /><br />Como marxistas-leninistas estamos planteando que en las tareas de nuestro pueblo se requiere de un alto grado de organización y por ello persistimos en organizar al partido de los revolucionarios, el partido comunista, firme en su concepción del mundo, internacionalista consecuente y que sea capaz de proponer con audacia pero sin dogmas la opción socialista y el proyecto comunista, para que otro mundo sea posible.<br /><br />México DF a 1 de Mayo del 2007</span></p>	
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	<pubDate>Wed, 17 Jan 2007 19:23:00 -0600</pubDate>
<category>Ideología</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <div><font face="Arial" size="4"><span style="font-size: 14pt">Concentración Mediática, Ideología Unica</span></font></div><div><font face="Arial" size="4"><span style="font-size: 14pt">y Democracia de Baja Intensidad</span></font></div><div><font face="Arial" size="4"><span style="font-size: 14pt"></span></font></div><div><font face="Arial" size="4"><span style="font-size: 14pt">Por Fransico Herreros</span></font></div><div><font face="Arial" size="4"><span style="font-size: 14pt">El siglo-Chile</span></font></div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><div><br /></div></span></font><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Cuando recibí el encargo de participar en este panel, pensé que me sería difícil encontrar un ángulo nuevo en un tema tan discutido, y en el que he incursionado tantas veces. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Pero la verdad es que hay tanta información disponible -reflejo de la importancia del tema- que no me costó mucho trabajo encontrar nuevos antecedentes para sustentar una ponencia. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Aclaro: antecedentes nuevos, pero el diagnóstico sigue siendo el mismo, a saber:</span></font></div><div></div><ol><li style="padding-left: 0mm; font-size: 12pt; margin-left: 8mm; color: #010101; margin-right: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En el Chile de principios del siglo XXI, experimentamos una concentración en la propiedad de los medios de comunicación, como nunca antes en la historia.</span></font> </li><li style="padding-left: 0mm; font-size: 12pt; margin-left: 8mm; color: #010101; margin-right: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Es un fenómeno de alcance mundial, empotrado en la globalización neoliberal.</span></font> </li><li style="padding-left: 0mm; font-size: 12pt; margin-left: 8mm; color: #010101; margin-right: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Es un fenómeno que tiene matemático correlato con la concentración en la propiedad de los medios de producción, al punto que es difícil determinar donde empieza uno y donde termina el otro. De hecho, sin el sustento de la ideología única, posibilitada por el control de los medios, hubiese sido difícil, sino imposible, la fabulosa acumulación de la oligarquía transnacional; al tiempo que esa acumulación requiere imperiosamente una legitimación que sólo un sistema mediático concentrado hasta lo inconcebible, puede suministrar. </span></font></li><li style="padding-left: 0mm; font-size: 12pt; margin-left: 8mm; color: #010101; margin-right: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Es, simultáneamente, un fenómeno que tiene dialéctica correlación con la calidad de la democracia. No cuesta demostrar que a mayor concentración de los medios, menor calidad de la democracia real en cualquier sociedad dada. </span></font></li><li style="padding-left: 0mm; font-size: 12pt; margin-left: 8mm; color: #010101; margin-right: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Y como siempre, el único camino para enfrentar la agobiante ideología única del agobiante sistema neoliberal es la lucha más decidida. En el terreno particular de las comunicaciones, lucha para hacer conciencia sobre el crucial papel de los medios de comunicación en el esquema dominante, y para mantener y ampliar los espacios de comunicación alternativos. Lucha que, necesariamente, debe imbricarse en la lucha mayor por el cambio de sistema.  </span></font></li></ol><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><strong>Dimensiones del problema </strong></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><strong><br /></strong></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Entre los nuevos antecedentes que encontré, está el trabajo Concentración del mercado de los medios, pluralismo y libertad de expresión, de los autores Osvaldo Corrales y Juan Sandoval, elaborado al alero del Centro de Estudios de la Comunicación de la Universidad de Chile. Es un poco más actual que el trabajo &amp;ldquo;Concentración Económica de los medios de comunicación&amp;rdquo;, publicado en 2001, de los autores Guillermo Sunkel y Esteban Geoffroy, que he citado en ocasiones anteriores. De hecho, está suscrito en 2005, pero los datos están actualizados a 2003. Igual es importante la cita porque son escasos los estudios sistemáticos sobre la materia. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Partamos por la cuantificación de la prensa escrita. Cito textual:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;En la actualidad y de acuerdo a datos de la Asociación Nacional de Prensa (ANP), en Chile existen un total de 90 publicaciones periódicas de las cuales 56 corresponden a diarios, es decir, a publicaciones que se editan al menos 4 veces a la semana y las 34 restantes a semanarios, quincenarios y otras revistas con periodicidad diversa.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">De los 56 diarios existentes  9 son nacionales, 45 son regionales o locales y dos son gratuitos. Los diarios con alcance nacional son: El Mercurio, Las Últimas Noticias, La Segunda, La Tercera, La Cuarta, La Nación, Estrategia, El Diario Financiero y el Diario Oficial; los diarios gratuitos son: Publimetro y La Hora (que cuenta con una edición matutina y otra vespertina), el resto corresponden a diarios regionales y/o locales&amp;rdquo;.    </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Las empresas más importantes de Chile en lo que a producción de diarios se refiere son sólo dos: el grupo de empresas El Mercurio y el Consorcio Periodístico de Chile Sociedad Anónima (COPESA).  A ellos puede sumarse, aunque muy por detrás, la empresa estatal La Nación.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Sin lugar a dudas y desde todo punto de vista, la más importante de las mencionadas es el grupo El Mercurio: posee la más vasta tradición dentro del ámbito local (uno de sus diarios, El Mercurio de Valparaíso, se encuentra entre los más antiguos de habla hispana), controla la mayor cuota del mercado y concentra algunos de los medios más influyentes de la plaza.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Desde un punto de vista formal, dicho grupo opera a través de cuatro empresas.   </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">1.  El Mercurio SAP., dueña de 3 diarios: El Mercurio y Las Últimas Noticias, de alcance nacional; La Segunda, de alcance metropolitano, y de las revistas Paula y Dato Avisos; </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">2.  La Sociedad Periodística El Norte S.A., dueña de 8 diarios: La Estrella de Arica, La Estrella de Iquique, El Mercurio de Antofagasta, La Estrella del Norte, El Mercurio de Calama, La Estrella del Loa, La Prensa de Tocopilla y El Diario de Atacama.  </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">3.  El Mercurio de Valparaíso S.A.P., dueña de 3 diarios: El Mercurio de Valparaíso, La Estrella de Valparaíso y El Líder de San Antonio; y  </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">4.  La Sociedad Periodística Araucaria S.A., dueña de 7 diarios: El Diario Austral de Temuco, Renacer de Arauco, Renacer de Angol, El Diario Austral de Valdivia, El Diario Austral de Osorno, El Llanquihue de Puerto Montt y la Estrella de Chiloé. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">De esta forma, el grupo en su conjunto controla 2 de los 8 diarios de circulación </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">nacional, 1 de los cuatro diarios zonales y 18 de los 45 diarios regionales, lo que le permite tener presencia en 14 grandes ciudades y/o provincias de Chile, siendo la única empresa de la prensa escrita chilena que compite con productos tanto a nivel nacional como regional.    </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">A pesar de que cada una de esas cuatro sociedades anónimas está conformada, a su vez, por distintas sociedades que detentan un porcentaje variable del accionariado, casi todas esas sociedades son propiedad de la familia Edwards y en ellas figura como accionista principal su patriarca, Agustín Edwards Eastman, por lo que puede afirmarse sin ambages que es él quien controla el grupo, aunque eventualmente delegue algunas responsabilidades en terceras personas, por lo general miembros de su propio clan.   </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">El segundo grupo en importancia dentro de nuestro país es el Consorcio Periodístico de Chile Sociedad Anónima (COPESA). Fundado por la familia Picó-Cañas, en la actualidad edita los diarios nacionales La Tercera y La Cuarta, los diarios zonales de distribución gratuita La Hora y La Hora de la Tarde y la revista quincenal Qué Pasa.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Aunque la composición accionarial del consorcio se encuentra mucho más atomizada que en el caso del grupo Edwards, no por ello resulta menos relevante desde el punto de vista del peso económico&amp;ndash;político de sus co-propietarios.  Los porcentajes de participación en este Consorcio se distribuyen de la siguiente manera: Prohabit Inversiones S.A. (16,6%), Inversora Inmobiliaria Centenario (16,6%) e Inversiones Industriales S.A. (16,6%), todas representadas por Juan Carlos Latorre Díaz; Inversiones San Carlos S.A. (16,6%) representada por Alex Abumohor Lolas; Inversiones Antillanca (16,6%) representada por Alberto Kassis Sabag y Gasa S.A. (16,6%) representada por Clío Kipreos García. En relación con la propiedad del este consorcio resulta interesante constatar que cuando se analiza con más detalle la composición de los directorios de cada una de las empresas que figuran como accionistas, comienzan a aparecer otros nombres igualmente relevantes como los de Sergio de Castro o Miguel Ángel Poduje&amp;rdquo;. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Hasta aquí he citado el trabajo mencionado, de manera textual. Lo hago, obviamente, para orillar la acusación de parcialidad, puesto que jamás he ocultado mi opinión sobre este tema, la cual obviamente no es neutral. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Pero quiero puntualizar, que Alvaro Saieh, militante de la UDI y capitoste de un poderoso grupo empresarial con intereses transversales, le compró a Sergio y de Castro y Juan Carlos Latorre Díaz su parte en COPESA, y por lo que entiendo, ha continuado incrementando su participación accionaria, de forma que hoy ocupa una posición en el consorcio comparable a la de Agustín Edwards. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Continúo con la cita del estudio de Corrales y Sandoval:</span></font></div><p style="margin: 5mm 0mm; text-indent: 0mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;Un análisis de la forma en que se distribuye la circulación de diarios entre las empresas periodísticas que compiten en nuestro país, nos permite apreciar que, en lo que se refiere a los matutinos de circulación nacional, los dos principales conglomerados que conforman el núcleo oligopólico del sector controlan el 99% del total mercado, distribuidos en un 53% para el grupo El Mercurio y un 46% para COPESA, correspondiendo el 1% restante al diario La Nación. (&amp;hellip;) Si a estos totales se suman el vespertino La Segunda y los diarios de distribución gratuita Publimetro y La Hora en sus dos ediciones, los resultados se modifican levemente a favor de COPESA debido a que es la que más diarios entrega gratuitamente, quedando la distribución porcentual como sigue: 47% para COPESA, 41% para El Mercurio, 11% para Publimetro y 1% para La Nación.&amp;rdquo;.</span></font></p><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Según este estudio, el promedio semanal de ventas en kioscos es el siguiente:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Las Ultimas Noticias : 159.883 ejemplares </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Cuarta:                   134.991  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">El Mercurio:                134.577  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Hora:                      131.000  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Tercera:                 122.943  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Publimetro:                   87.667  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Segunda:                 34.563  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Hora de la tarde:     31.000   &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La Nación:                      6.053  &amp;ldquo;</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">El promedio de La Nación aparece mermado, porque faltan datos del domingo, su día más fuerte, mientras que los dos diarios financieros, teóricos campeones de la &amp;ldquo;transparencia&amp;rdquo;, no entregan datos de circulación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Muy a <em>grosso modo</em>, a partir de estos datos, con fuente en Megatime, el grupo Edwards tiene un 51% de participación de venta de ejemplares en los días hábiles y un 58% el domingo; COPESA alcanza un 41% parejo y La Nación el 1%. Individualmente, El Mercurio tiene el 29,6% de la venta semanal, contra un 23,6% de La Tercera.   </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Analicemos ahora lo que ocurre en el reparto de la torta publicitaria en la prensa escrita, que como sabemos, constituye la mayor fuente de financiamiento de los medios de comunicación en la era del mercado. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Según el estudio que estamos siguiendo, entre enero y noviembre de 2003, del 29% de la participación de la publicidad en medios escritos, El Mercurio, con un 26,8% de la circulación, obtuvo 8.142.455  de Unidades de Fomento, o sea, el 51,5% de la inversión publicitaria; La Tercera, con un 23,6% de circulación obtuvo 2.400.125 UF; equivalentes al 15,2%, y Estrategia, que no entrega datos de circulación, obtuvo 1.077.337 UF, o sea, el 6,8%.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Interesante es el caso de los diarios que acreditan mayor circulación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Las Ultimas Noticias, con 159 mil ejemplares diarios de promedio, 25 mil más que El Mercurio,  obtuvo 1.005.609 UF, es decir, el 6,4% de la inversión publicitaria, caso análogo al de La Cuarta, segunda circulación nacional, que con 134 mil ejemplares, obtuvo 341.133 UF, equivalentes al 2,2% de la torta. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Por monopolios, el grupo Edwards concentra el 61% de la inversión publicitaria, mientras que COPESA, se queda con el 19,8%. La torta se completa con el 6,8% de Estrategia, el 6,5% de Publimetro, el 4,9% de El Diario Financiero y el 1,2% de La Nación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Cualquiera puede darse cuenta que esta estructura de financiamiento no puede sino reproducir en forma recursiva, y por tanto reforzar, la lógica de la concentración de los medios de comunicación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Se podrá argumentar, bueno, las empresas son dueñas de avisar donde se les de la gana. Pero lo sorprendente es que la misma lógica opera en el caso de la publicidad estatal. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En este punto me cambio de caballo, y voy al estudio Análisis Distribución Avisaje Publicitario de las Empresas Estatales, Años 2004 Y 2005; del Observatorio de Medios FUCATEL. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;El año 2005, la inversión publicitaria del gobierno, los ministerios y el Ministerio Público, fue 6.827.862 millones de pesos, que se desglosan en 4.210.016 millones en televisión; 1.220.126 millones en prensa; 241.898 en vía publica y 156.622 en Metro&amp;rdquo;.</span></font></p><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></p><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La publicidad estatal en prensa escrita se desglosa en 614.670 millones en el diario El Mercurio (40,7%); 483.582 millones en el Diario La Nación (32%); 289.745 millones en Las Ultimas Noticias  (19,2%) y 120.969 en la Tercera (8%).</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En el mismo año la inversión publicitaria de los Servicios Públicos en prensa escrita registraron 440.640 millones en El Mercurio (71%); 123.366 millones en La Tercera (19%); 31.846 en Las Ultimas Noticias (5,1%) y 22.515 en La Nación (3,6%).</span></font></p><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></p><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Las empresas del Estado consignadas en el informe, BancoEstado y Polla registran 537.707 millones en El Mercurio (34,2%); 529.636 millones en La Tercera (33,7%); 404.464 en Las Ultimas Noticias (25,7%) y 96.740 millones en La Nación (6,1%).</span></font></p><p><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></p><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En resumen, el año 2005, El Mercurio recibió del conjunto del sector público, 1.593 millones de pesos, equivalentes aproximadamente a 3 millones de dólares, y un 43,1% de la participación de la publicidad estatal. La Tercera, recibió 773.971 millones de pesos, 1.4 millones de dólares y un 20,9%; Las Ultimas Noticias, 726.055 millones de pesos, 1,3 millones de dólares y un 19,6%, y La Nación, 602.837 millones de pesos, 1,1 millones de dólares y 16,3% de participación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">No quiero seguir mareándolos con cifras, pero para demostrar que cuando hablamos de exclusión, no lo hacemos en vano, les puedo contar que en el mismo período, El Siglo percibió 600 mil pesos por concepto de publicidad estatal. O sea, el 0, 033% de El Mercurio, o si lo prefieren, 2.655 veces menos. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><strong>Fenómeno universal</strong></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En algún minuto pensé que esta concentración en la propiedad de los medios de comunicación, y su decisiva influencia en la preparación del clima para justificar el golpe de Estado eran particularidades del caso chileno. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Pero como dicen los españoles, chabolas. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Tuve la invalorable oportunidad de asistir al Coloquio Internacional Memoria y Futuro: Cuba y Fidel, en el Palacio de las Convenciones de La Habana, evento articulado en torno a la celebración de los 80 años de Fidel. En ese coloquio, asistí a un panel sobre medios de comunicación, con la participación, entre otros, de Ignacio Ramonet, director de Le Monde Diplomatique, y Armand Mattelart, prestigiado estudioso de las comunicaciones. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La conclusión central es la que les decía al principio: la concentración en la industria de las comunicaciones es un fenómeno de alcance global. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Ramonet, por ejemplo, partió con el ejemplo del ciudadano Kane, que como sabemos, era una parodia de William Randolph Hearst, magnate de las comunicaciones de fines de siglo XIX. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Con ingenuidad algo chauvinista, alguna vez creí que la actuación de El Mercurio y Canal 13 en la preparación del golpe del 73 era una marca nacional, una suerte de especialidad de la casa. Pamplinas. La manera como los diarios de Hearst manipularon a la opinión pública norteamericana para justificar la guerra contra España de 1898, y la subsecuente invasión de Cuba, deja la conspiración de Mr. Edwards a la altura de balbuceos pueriles. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Cito a Ramonet, un intelectual honesto y progresista, pero al cual nadie podría calificar de extremista, maximalista, ni siquiera de marxista:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;Kane era  propietario de algunos periódicos en un solo país. Hoy, una empresa, un propietario que controla varios periódicos en un solo país realmente no le daría miedo a nadie en el mundo. El problema es que se trata de una concentración en la mayoría de los sectores de la información, es decir, texto, imagen y sonido, en radio, televisión, prensa escrita, etc., pero también de las esferas de la cultura de masas en general, es decir, juegos de computación, cine, televisión, música, etc, y evidentemente, también Internet, donde cada vez más se reproduce  este fenómeno, y a escala planetaria. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Estos grandes grupos mediáticos, multimediáticos, polimediáticos, son actores de la  globalización y en ese sentido, esencialmente, estructuralmente, lo que difunden es la idea de que el mercado es bueno para  todo el mundo, y que en la gran batalla actual que caracteriza al mundo de hoy, que es la batalla del mercado contra el Estado, esa masa de medios, en todos los sentidos, está trabajando la idea de que cuanto más mercado y menos Estado, mejor; cuanto más sector privado y menos sector público, mejor. Entonces, evidentemente todo lo que va en el sentido de defender estas ideas, encuentra un lugar  natural en el espacio de información de ese conjunto de medios. De esa manera lo económico finalmente  tiene un efecto retórico. Lo económico acaba por corregir el texto de la información,  en general, cualquiera que sea su vía de expresión, Internet, televisión, radio, o prensa escrita. Impone un solo discurso, una sola voz, y no permite la expresión de voces que sean opuestas al discurso dominante&amp;rdquo;.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Cito ahora, párrafos marcados de la intervención de Armand Mattelart:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;Estamos en un proceso de cambio drástico de las estructuras mediáticas, en todas partes del mundo, hacia procesos de concentración de los medios, y financiarización de las lógicas mediáticas. Un segundo punto es que los medios dominantes han entrado en lo que llamo el &amp;ldquo;paradigma de la seguridad&amp;rdquo;, que se reforzó a partir del 11 de septiembre. Todos los mitos que nacieron después de la caída del muro de Berlín sobre la posibilidad de atraer y de integrar el mundo a partir del mercado tomando en cuenta las inversiones que se han hecho desde fines de la II guerra mundial, en la cultura de masas, en los aparatos  culturales del imperialismo, toda esta creencia en la posibilidad del soft power, del poder blando a partir de la cultura, se cae. Se cae porque reaparece la expresión de las culturas peculiares frente al modelo único de globalización. Eso me parece fundamental porque hoy, lo que da fuerzas a la cultura son  precisamente las resistencias que se anclan en las tradiciones culturales de cada pueblo. El tercer elemento es que estamos en un mundo que está vaciando los conceptos que estamos utilizando. Lo importante en la lucha ideológica de hoy  es precisamente interrogar todos los conceptos que nos imponen y que finalmente están vaciados. Me parece que está emergiendo un cambio en la conciencia política sobre el papel de los medios y de la cultura en cambiar los modos de vida. Creo que hoy el desafío mayor es impedir este proceso de privatización de la cultura, de la información, de la comunicación. Me parece  que estamos saliendo de dos décadas de travesía en el desierto. Durante esa travesía, se nos hizo creer que el modelo de globalización era un modelo único. Llamo a eso un periodo de fatalidad. Ese fue un periodo de desmovilización de la conciencia crítica sobre la importancia de los medios como productores de ideología. Y creo que la novedad que aparece a partir de fines de los años 90 y de principios de este siglo es que reaparece la importancia de tomar en cuenta el poder de los medios&amp;rdquo;.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Concluyo esta parte, con una cita del lingüista e intelectual norteamericano, Noam Chomsky, extraída de una entrevista al diario La Jornada:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;Estados Unidos hoy es un buen ejemplo de lo que podría llamarse &amp;#39;un Estado fracasado&amp;#39;, pues tiene un sistema democrático formal; de hecho, una sociedad bastante libre. Pero simplemente no funciona. Ese es el resultado de una enorme concentración de poder en una sociedad que es administrada a un grado inusual por una comunidad empresarial con alta conciencia de clase.<br />En Estados Unidos, la cultura democrática ha sido tan erosionada, una elección ofrece opciones tan reducidas que es casi de caricatura. El fundamento de una democracia es una sociedad civil que funciona, y no una que aparece sólo cada cuatro años, pero ésta apenas existe en Estados Unidos. En este contexto, los medios de comunicación juegan un papel clave,  porque lo que hacen éstos y el sistema educativo es entorpecer la inteligencia y reducir la confianza en sí mismas, de las personas, a tal punto que es imposible pensar, porque las cualidades que se requieren para pensar son lo que sacan los medios y el sistema educativo de la cabeza de la gente; tanto la habilidad para pensar como la creencia de que uno tiene el derecho a hacerlo&amp;rdquo;.<br /><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En mi esquema de diagnóstico, a través de estas citas creo haber aportado datos sobre la concentración de los medios, y mostrado que se trata de un fenómeno de alcance global. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><strong>Ideología única</strong></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Me propongo avanzar un paso, e incursionar en el discurso de los medios oligopólicos, cuestión que por connotaciones colaterales, demuestra el axioma de que a mayor concentración de medios de producción físicos y dispositivos ideológicos, menor cantidad y calidad de democracia. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Para ello cuento, como es habitual, con la invalorable colaboración de las páginas de El Mercurio.  </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">No me voy a referir al papel de guaripola que desempeñó ese diario en la preparación del golpe de Estado, ni a su complicidad criminal en la violación de los derechos humanos durante la dictadura, porque ya lo he hecho en numerosas ocasiones anteriores. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Todos ustedes han sido testigos de cómo El Mercurio, desde octubre pasado, cuando se conoció el informe de Contraloría sobre Chiledeportes, lleva el liderato de la campaña de denuncias contra la corrupción, que tiene arrinconada al Gobierno, y desconcertada a la Concertación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Como he dicho otras veces, no critico a El Mercurio por denunciar la corrupción, que por otra parte, es innegable, sino por la manipulación que hace a partir de ella. El tratamiento de la prensa de derecha a los escándalos de corrupción es sesgado, ahistórico e instrumental, en la medida en que utiliza el clásico recurso de abstraer las causas y manipular las consecuencias. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">No postulo que la derecha y los medios se abstengan de denunciar los casos de corrupción. Lo que reclamo es un sistema democrático de medios de información, capaz de describir y situar el problema en sus reales dimensiones y connotaciones. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Que refresque la memoria de los chilenos y recuerde, por ejemplo, que la actual estructura institucional, sistema binominal incluído, fue el producto de un fraude originario de colosales proporciones, como lo fue el viciado Plebiscito de 1980; o que la tramposa privatización de empresas públicas, en que las autoridades que la dispusieron aparecieron inmediatamente después como compradores privados, le costó al país la friolera de seis mil millones de dólares; o que el rescate de la banca quebrada en la crisis de los años 82-83, le costó al país alrededor de siete mil millones de dólares. Es decir corrupción en serio, corrupción con clase o más bien corrupción de clase, y no corrupción a escala de ratero de conventillo, como la que distingue a la Concertación. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En la ofensiva pasada contra la corrupción del año 2003, El Mercurio llevaba la voz cantante en el denominado caso MOP- CIADE, que involucraba a la Facultad de Economía de la Universidad de Chile, a un Prorrector, que aún está declarado reo, e incluso al entonces Rector. Se produjo el acuerdo Lagos-Longueira y el tema desapareció de la pauta casi por ensalmo. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">El Mercurio supo sacar provecho de la oportunidad. A cambio del silenciamiento del caso MOP-CIADE, obtuvo la exclusividad de la operación de la PSU, hasta entonces en poder de La Nación.   </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Otro ejemplo de la mayor actualidad. Aprovechando que sus maniobras dilatorias tienen con las manos atadas al Ministro Carlos Cerda, y la composición temporal de la Quinta Sala de la Corte de Apelaciones, la defensa de Pinochet logró la revocación de todos los encausados en el caso Riggs. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">De esa manera, una leguleyada procesal obtenida sobre la base de la composición temporal de una sala, donde coincidieron un ministro y un abogado integrante conocidamente pinochetistas, amenaza con terminar la investigación del más augusto caso de corrupción que conozca la historia de Chile. Sin embargo, El Mercurio lo proyecta como un hecho normal. Incluso le da tribuna al abogado Pablo Rodríguez, quién con una hipocresía digna de su pasado terrorista, &amp;ldquo;lamentó que el general Pinochet haya muerto antes de poder demostrar su inocencia y aseguró que demandará al fisco por el dinero que &amp;ldquo;erróneamente&amp;rdquo; el Estado le quitó al ex mandatario&amp;rdquo;.  </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Ustedes se darán cuenta de la gravedad de lo que está ocurriendo. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Es tarea de la sociedad organizada impedir que se cierre el caso, y que la fortuna malhabida de Pinochet sea heredada tranquilamente por su corrupta familia. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">En otro caso reciente, El Mercurio encontró alimentación para su pertinaz campaña contra CODELCO, a propósito de un informe de Contraloría, que advirtió eventuales irregularidades en la asignación de millonarios bonos a la plana ejecutiva superior, en tiempos de Villarzú. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Pero al Mercurio no le interesa resguardar los intereses de los chilenos, y de hecho, silencia que los ejecutivos de la plana superior de las mineras transnacionales ganan hasta diez veces más que la de CODELCO. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Lo que El Mercurio persigue pacientemente, pero sin pausa, es el premio mayor, vale decir, la privatización de CODELCO. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Y lo dice sin el menor rubor. En editorial del 27 de diciembre recién pasado, sostiene: &amp;ldquo;si no fuera por obvias consideraciones políticas que no desean afrontarlo, lo que realmente debería considerarse hoy es aprovechar ese proceso para vender la totalidad de la compañía al sector privado. Probablemente, nunca habrá otra ocasión más propicia para eso que ahora, cuando el ciclo de precios está tan alto&amp;rdquo;.    </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Al Mercurio y al sector social que representa les es indiferente que CODELCO aporte cerca del 40% del presupuesto nacional. Lo que persigue su voracidad insaciable es apoderarse de ese suculento pedazo de la torta, el único que no han conseguido hasta la fecha. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">La sociedad organizada tiene que estar atenta y vigilante, porque la recalcitrante posición de El Mercurio y el sector social que representa, tiene oídos aquiescentes en la actual Ministra de Minería, descarada lobysta de las transnacionales; los ministros de Economía y Hacienda, declaradamente neoliberales, e incluso el actual Presidente Ejecutivo, José Pablo Arellano, que en entrevista a El Mercurio, el 24 de diciembre, declaró lo siguiente:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><em>-¿Consolidaría este prestigio que se constituyera en sociedad anónima?<br /></em>&amp;ldquo;Ayudaría y por eso he planteado cambiar el gobierno corporativo&amp;rdquo;. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Concluyo esta parte, con una última cita de El Mercurio, correspondiente a una editorial de ayer:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;El fracaso de las economías centralmente planificadas proveyó de pruebas empíricas irrefutables sobre la superioridad de los mercados libres como forma de organización económica para el logro del desarrollo de los países&amp;rdquo;. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Evidentemente, es un derecho de cualquier medio de comunicación promover la ideología que le parezca conveniente. Pero eso no le da derecho a mentir. </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Si se habla de pruebas empíricas irrefutables, lo que demuestra el 2006 es exactamente lo contrario. Las tres economías de mayor crecimiento en el mundo, Cuba con cerca del 12%, China, con cerca del 10% y Vietnam, con cerca del 9%, son centralmente planificadas. Esas tres economías duplican el modesto 4,5% de Chile, el peluche favorito del neoliberalismo. Y que El Mercurio se refiera a la superioridad de &amp;ldquo;los mercados libres&amp;rdquo; es otra impostura, porque en el capitalismo realmente existente, la concentración y el monopolio reducen los &amp;ldquo;mercados libres&amp;rdquo; a una categoría meramente retórica.   </span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Termino esta ponencia con una exhortación a la lucha, en este caso, resistir y desenmascarar la impostura de la ideología única neoliberal, tan bien operada con la concentración de los medios de comunicación, imbuido de una convicción que el filósofo húngaro Itzván Mészáros expresa mejor que yo:</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">&amp;ldquo;La falta de solución crónica de nuestros antagonismos, compuesta por la incontrolabilidad del capital, puede, por algún tiempo todavía, continuar generando una atmósfera de triunfalismo, así como ilusiones engañosas de permanencia, como sucedió en un pasado reciente. Pero, a su debido tiempo, los problemas crecientes y destructivamente intensos tendrán que ser enfrentados. Pues, si en el siglo XXI ocurriera realmente el triunfalismo del &amp;ldquo;siglo americano&amp;rdquo; del capital, no habrá en el futuro otros siglos para la humanidad, menos un milenio. Dada la actual situación del desarrollo, con sus grandes problemas intrínsecos que reclaman una solución duradera, solamente una respuesta universalmente válida puede funcionar. Pero, no obstante su globalización impuesta, el sistema irreversiblemente perverso del capital es estructuralmente incompatible con la universalidad, en cada sentido del término&amp;rdquo;.</span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt">Muchas gracias. </span></font></div><div style="margin: 0mm; text-indent: 9mm"><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div><div><font face="Arial"><span style="font-size: 12pt"><br /></span></font></div>	
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<title></title>
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		<description>RESOLUCIONES DEL XXIII CONGRESO NACIONAL DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE         Estimadas compañeras y compañeros delegados:   El XXIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile culmina tras un intenso proceso de debates, discusi...</description><comments>http://comunista.blogia.com/2006/120401.php#comments</comments>
	<pubDate>Mon, 04 Dec 2006 13:14:00 -0600</pubDate>
<category>Informes</category>
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<content:encoded><![CDATA[	 <img src="http://comunista.blogia.com/upload/20061204191458-pccihle.jpg"  class="left" alt="20061204191458-pccihle.jpg" /><div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><strong>RESOLUCIONES DEL XXIII CONGRESO NACIONAL</strong></span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><strong>DEL PARTIDO COMUNISTA DE CHILE</strong></span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Estimadas compañeras y compañeros delegados:</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">El XXIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile culmina tras un intenso proceso de debates, discusiones e intercambios, que reafirman y proyectan en la vida del Partido,  la relevancia de nuestras prácticas y tradiciones democráticas, basadas en el centralismo democrático y en el respeto conciente que nos merecemos y cultivamos para servir mejor a nuestro Pueblo y sus trabajadores.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Miles y miles de comunistas, y miles y miles de amigos del partido de Recabarren, a lo largo de todo Chile y en diversos países del mundo, hemos debatido en reuniones de células, en los Congresos Comunales, en los Congresos Regionales y en la fase final que es el Congreso Nacional.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Como lo han  señalado diversos informes emanados de Congresos Regionales, nos hemos esforzado para alcanzar una síntesis política, un trazado para el período político que viene, siempre con el objetivo principal de servir al Pueblo y a las causas revolucionarias que son parte sustantiva de nuestra historia y de nuestro ser esencial.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Este Congreso tiene una impronta especial para la vida del partido, pero también para el Pueblo de Chile. Lo hemos realizado sin la presencia física de quien fuera nuestra Presidenta, elegida en el anterior Congreso Nacional. Esa prematura pérdida nos ha hecho dignificar aún más lo que significa el valor de la personalidad humana puesta al servicio de nobles y grandes ideales. El Partido de Recabarren, Lafertte, Neruda, Víctor Jara, y tantos héroes que brindaron sus vidas por la causa revolucionaria, se conmocionó cuando miles y miles de mujeres y hombres repletaron las calles de Santiago para despedir a nuestra Presidenta, y nos acompañaron en el dolor de esas horas amargas, pero llenas también de la esperanza que significó entender que teníamos entre nosotros un legado que nada ni nadie podría hacer desaparecer hacia el futuro.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Honrando su ejemplo y su memoria, hemos considerado que la primera resolución del XXIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile, sea nombrar a este evento Compañera Gladys Marín Millie, y a partir de hoy, organizar y desarrollar en el seno del Pueblo, especialmente entre los jóvenes, una gran campaña valórica, ética, estética, ideológica y política, en torno a la figura de Gladys y su legado.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Chile necesita hoy, más que nunca, volver a creer en seres humanos que con su acción y su palabra, demuestran que es posible y necesario luchar por transformar esta realidad que nos oprime, y que esa lucha es lo más hermoso que puede una persona realizar en su vida.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Compañeras y Compañeros:</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Nuestro Congreso Nacional ha tenido el honor de recibir el saludo fraternal y revolucionario de delegaciones de partidos y fuerzas que en todo el mundo luchan por la emancipación humana y contra el imperio.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Dirigentes, representantes de organizaciones hermanas de  Argentina, Perú, Bolivia, Brasil, Colombia, Uruguay,  Panamá, Venezuela, Alemania, China, Italia, Japón, Francia, Portugal, Bohemia y Moravia, nos han acompañado en estos días intensos  de intercambio de ideas y experiencias.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Ha sido para los comunistas chilenos de un gran valor internacionalista el recibir una delegación de Vietnam, la patria de Ho Chi Min,  y escuchar de ellos un saludo del Partido Comunista de esa gloriosa nación, que reúne a millones de militantes que siguen luchando por las ideas revolucionarias que en décadas pasadas movilizaron a millones y millones de personas en todo el planeta.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hemos recibido el saludo del Presidente electo de Nicaragua, compañero Daniel Ortega. El compañero Orlando Gómez, Diputado del Frente Sandinista de Liberación Nacional,  nos ha entregado ese mensaje, y nos ha recordado que las luchas del pueblo chileno son las luchas del pueblo de Nicaragua, país en donde jóvenes revolucionarios chilenos combatieron y brindaron sus vidas para terminar con la dictadura de Somoza.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">El XXIII Congreso Nacional del Partido Comunista de Chile ha recibido el saludo del Partido Comunista de Cuba. Un saludo franco, sincero, de hermanos. Retribuimos a los compañeros de Cuba su incondicional solidaridad con nuestras luchas y nuestras causas.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Deseamos que el Comandante Fidel Castro siga recuperándose para el bien de su pueblo y de todos los pueblos. Cuba y su Revolución son para nosotros un faro que ilumina día a día nuestros empeños y esfuerzos colectivos. Debemos esforzarnos todavía más para activar desde Chile la condena al bloqueo yanqui a la isla y la demanda de libertad para los cinco héroes cubanos encarcelados en los Estados Unidos.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">La presencia de estas delegaciones nos hace concluir, con mayor energía aún, lo que ha señalado la  Convocatoria al Congreso Nacional; los Informes de los Congresos Regionales; el Informe Político y los debates en el Congreso Nacional, esto es, que la situación mundial cambia  a partir de la lucha de los pueblos que, en corto tiempo histórico, han comenzado un proceso de rearticulación de fuerzas que empieza a incidir en el cuadro mundial. El imperio y su globalización de capitalismo salvaje no las tiene todas; de la resistencia se pasa a la construcción de alternativas, en un momento en que la Humanidad corre el riesgo verdadero de desaparecer, producto de la crisis a la cual la arrastra el capitalismo mundializado.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">La barbarie imperialista puede y debe ser superada, y esa es la tarea de los Pueblos.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">La esperanza para el mundo entero está hoy en los Pueblos y en la superación del capitalismo salvaje.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hemos reafirmado nuestra solidaridad con todos los que luchan, especialmente con Cuba y los pueblos que en nuestro continente se abren camino al andar. La situación de América es muy especial: En corto tiempo histórico se rearticulan proyectos que buscan la independencia del imperialismo yanqui. De diversas formas y por distintos caminos, muchos pueblos del continente, tomando los idearios de Martí, Bolívar, O&amp;rsquo;Higgins, San Martín y otros próceres de nuestra historia, reconstruyen proyectos nacionales de soberanía e independencia; generan políticas para fortalecer los estados nacionales y abrirle paso a procesos de integración regional y continental.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">En muchos países de América Latina avanza la instalación de proyectos antineoliberales. Chile, cuyo modelo presenta un agotamiento creciente, demanda con urgencia una fuerza  alternativa. El Congreso Nacional del Partido Comunista concluye que se requiere hacer más esfuerzos políticos, orgánicos y de masas, para estrechar nuestras luchas nacionales con las luchas de otros pueblos. Como lo han señalado los Congresos Regionales, la Convocatoria y el Informe Político al Congreso Nacional, hoy más que antes la política nacional está estrechamente vinculada, interrelacionada, con la política regional, continental y mundial.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Proponemos que los comités de solidaridad con  otros pueblos y naciones, hagan esfuerzos especiales para impulsar esta línea de trabajo, coordinándose en primer lugar, para mejorar e incrementar la presencia de las luchas de los pueblos en la situación política chilena.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Resolvemos, especialmente, estrechar mucho más los lazos de acción política eficaz con los partidos y fuerzas emancipadoras de Bolivia, Perú y Argentina, partes del Cono Sur que son el territorio en donde nuestras causas populares tienen su realización concreta. Esta es nuestra primera tarea, muchas de las cuestiones que se relacionan con luchas de pueblos originarios; de los trabajadores; de las mujeres; de los jóvenes; se pueden y deben plasmar en acciones conjuntas, en primer lugar relaciones y amistad de pueblo a pueblo.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Nuestra propia emancipación nacional está determinada por el camino que adopte la integración entre nuestros pueblos y naciones. Acogemos las propuestas de los Congresos Regionales para que impulsen las políticas concretas en esta dirección, y que la cercanía territorial sea un factor coayudante a estos procesos. Nos referimos, especialmente, a los Comités Regionales que tienen fronteras con Argentina, Perú y Bolivia.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">En acuerdo con esas fuerzas, proponemos impulsar campañas regionales de apoyo y promoción a todas las iniciativas que fortalezcan la integración regional, los mercados comunes; los intercambios culturales; las coordinaciones entre centrales obreras; las campañas para generar fondos comunes en pro de los bolsones de pobreza, disminuyendo el gasto militar en forma pactada; el buen trato a los inmigrantes; las condiciones para oponer a los planes norteamericanos, una política de defensa regional que considere la independencia y seguridad de los estados nacionales, su soberanía y sus riquezas naturales.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Resolvemos impulsar la idea de una triple frontera para la integración entre Chile, Bolivia y Perú, en el camino hacia  una propuesta de salida al mar para Bolivia. </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Compañeras y Compañeras:</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">El XXIII Congreso Nacional del Partido ha llegado a una síntesis política sobre la base de todo el proceso de debate construido. Este es su fundamento y su valor.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hemos aprobado, mayoritariamente,  la Convocatoria al Congreso Nacional. Sus tesis políticas centrales; sus contenidos; sus propuestas.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hemos aprobado,  el Informe Político al Congreso Nacional en su fase última. Sus tesis políticas centrales; sus contenidos; sus propuestas.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">El Congreso Nacional resuelve hacer de estos dos documentos, los textos fundamentales con los cuáles nos guiaremos en estos cuatro años. A partir de ellos evaluaremos en forma permanente nuestra línea política; nuestra accionar cotidiano; nuestros pasos tácticos y nuestra mirada estratégica.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Para el período histórico que vivimos, nos proponemos como objetivo central luchar para conquistar un gobierno democrático de nuevo tipo, cuyo programa está señalado en la Convocatoria, y que sostiene como los dos primeros puntos: Una nueva Constitución Política para Chile y la formación de una Asamblea Constituyente que elabore esa carta magna democrática y popular.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Nos proponemos avanzar, en forma decidida, para que las luchas, las alianzas y las correlaciones de fuerza que impulsemos, tengan como norte este objetivo histórico.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Es tarea de todo el partido, ganar a todos  sus amigos y aliados, y al Pueblo, para colocar  en el centro esta meta histórica.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Recogemos los aportes del debate en los diferentes Congresos de Células; Comunales, Regionales y Nacional, que fortalecen y proyectan esta tarea. El Gobierno democrático de nuevo tipo se comienza a construir desde hoy, a partir de las luchas sociales y políticas, desde la base, en la convergencia, en la Unidad del Pueblo, mostrando su necesidad y viabilidad.  </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hay un camino que recorrer. Nos acompañan la historia del Movimiento Popular Chileno y nuestras propias convicciones.</span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt"><br /> </span></font></div> <div><font face="Times New Roman"><span style="font-size: 12pt">Hoy, este gobierno de nuevo tipo debe partir desde una plataforma democrática y de superación del neoliberalismo. De participación y de Justicia Social. La no existencia de un estado democrático en Chile, y la profundización de la concentración del poder y de la exclusión, hacen que esta tarea sea urgente y patriótica. A ella están convocados y son necesarios, todos los sectore